3º Charla de Adviento – Virtud de la Esperanza

3º Charla de adviento

Virtud de la Esperanza

 

 

  • ¿Qué es la Esperanza?

 

  • La Esperanza es la virtud teologal por la que deseamos y esperamos de Dios la vida eterna como nuestra felicidad, confiando en las promesas de Cristo, y apoyándonos en la ayuda de la gracia del Espíritu Santo para merecerla y perseverar hasta el fin de nuestra vida terrena.
  • Es la tensión profunda del alma hacia el Dios descubierto por la Fe.
  • Es una tensión, o sea tendemos a Dios porque somos atraídos, cautivados por Él a través de la Virtud teologal de la Esperanza. Provoca en nosotros la santa inquietud de no conformarnos nunca, y siempre desear más y más a Dios y su amor.
  • Es paradojal, o sea que pareciera tener una contradicción; porque se da con Dios presente y ausente. Porque de alguna manera tengo a Dios en mi alma, o sea tengo a Dios presente. Pero a su vez es muy fuerte la ausencia de DIos, y por eso deseamos, anhelamos y tendemos tanto a amarlo más.

 

 

  • La Esperanza se apoya en dos virtudes de una manera especial: en la magnanimidad y la humildad. La magnanimidad me anima y empuja a hacer grandes cosas, proyectos por Dios y no me permite quedarme en la mediocridad; y a su vez la humildad me ubica y recuerda de que es Dios el que sólamente puede hacer algo grande a través de mi. Cuida que la soberbia no arruine el plan de Dios.

 

 

  • El Don de pobreza nos ayudan a crecer en esta virtud teologal. El Don de temor me inspira asombrarme, maravillarme y reconocer la grandeza y majestad de Dios, y en eso me ayuda a creer con firmeza que Dios tiene el poder de realizar obras grandes en mi. Y la pobreza espiritual me ayuda a desprenderme de las cosas, a no apegarme, a vivir con ellas como si no las tuviera, o a ser más libre ante ellas, y eso me permite anclar mi corazón en la verdadera Esperanza que es la vida eterna y vivir en Dios.

 

 

  • La virtud de la Esperanza la vemos muy presente en la Sagrada Escritura, en la liturgia y en los santos.
  • En la Biblia tanto en en AT y el NT, se espera al Mesías a Cristo. En el AT se espera al Mesías, Cristo verdadero Dios y verdadero hombre. Y el NT está de cara a la segunda venida de Jesús, la parusía.
  • La liturgia, especialmente en la Santa Misa, pero en todos los sarcamentos descubrimos cómo el deseo y anhelo de la vida eterna están por doquier recordándonos para que hemos venido al mundo.
  • Y en los santos, especialmente en los mártires vemos como la Esperanza en la vida eterna y en las promesas de Dios es tan grande, que ni siquiera le temen a la muerte.