Charla – El ciego de Nacimineto

NOVENA CHARLA. EL CIEGO DE NACIMIENTO “Ese hombre que se llama Jesús hizo barro y lo puso sobre mis ojos”

  • Introducción. Repaso de los anteriores encuentros

– Cristo desde su amor incondicional nos busca siempre… y nos llama…

Para que lo sigamos como sus nuevos “discípulos amados”…

– Y para una misión… ser testigos y dar testimonio con nuestra vida…

– Frente a su llamada encontramos resistencias para seguirlo: el pecado; una fe “instalada”; las evasiones y encierros…

– También nuestro seguimiento supone estar, como Cristo, cerca del hombre “en su dolor”.

El encuentro que vamos a meditar hoy apunta a que descubramos que el seguimiento de Cristo conlleva una experiencia que debe renovarse continuamente.

¿Cómo se renueva el llamado y el seguimiento?

Lo ponemos en un lema: “Perder para ganar… ganar para perder” En la prueba… En el testimonio que se vive cuando nuestra vocación de discípulos es probada.

Vamos a acercarnos a un encuentro que tiene Jesús con un ciego de nacimiento al que va a curar. (Jn. 9, 1-42) Por un lado este texto nos sirve como síntesis de todo lo que estuvimos viendo en las charlas anteriores.

  • ¿Cómo rezar con este texto? Distintas propuestas

  1. Desde el SIGNO (milagro- signo) como llama Juan a esta curación. Se muestra todo el itinerario de fe de un ciego de nacimiento que, con motivo de su curación, no solamente llega a recuperar la vista material sino que su corazón llegó a una manifestación de fe maravillosa. Jesús mismo en los primeros versículos llama la atención de sus discípulos (hoy nosotros) sobre el significado del signo que va a realizar (la luz que viene sobre las tinieblas) (recordar Prólogo)

  2. Desde el significado que Juan apunta a darle a ciertos términos que aparecen (Agua, barro, abrir los ojos, luz y tinieblas, día y noche, etc)

  3. Podríamos tomar algunos de estos términos y relacionarlos con otros que aparecieron en distintos encuentros que vimos de Jesús: Juan Bautista (la voz); Nicodemo (viento); la samaritana (agua)

  4. Desde los distintos personajes que van apareciendo. Estos se convierten en prototipos de los no creyentes y de los cristianos más o menos comprometidos con Cristo y que buscan despertar una identificación en el lector.

  5. Desde la unidad literaria magistral que le da Juan a este drama del ciego y que bien pueden entenderse como una obra teatral.

El intento que vamos a llevar adelante pretende relacionar, desde esta unidad literaria, los puntos anteriores con el fin de ayudarnos a elegir algunos puntos para nuestra oración.

Vamos a dividir el texto en Prólogo, 4 escenas, un Epílogo y un cierre. Todo ello enmarcado en los dos grandes protagonistas del signo: Jesús y el ciego de nacimiento (sin nombre)

  1. PRÓLOGO (9, 1- 7) Jesús busca al ciego y lo cura

  2. PRIMERA ESCENA. ( 8- 12) Los vecinos.

  3. SEGUNDA ESCENA (13- 17) Los fariseos.

  4. TERCERA ESCENA (18- 23) Los padres

  5. CUARTA ESCENA (24- 34) El juicio

  6. EPÍLOGO (35- 39) Jesús encuentra al ciego.

  7. CONCLUSIÓN. (40-41) Jesús y los fariseos.

  1. PRÓLOGO (9, 1- 7) Jesús busca al ciego y lo cura

El drama se inicia con un ciego que lo miran Jesús, los discípulos y nosotros que estamos leyendo.

V. 2 “¿Quién pecó?” Se plantea una tesis con distintas posibilidades… Recordar la creencia de la religiosidad judía: las enfermedades (por ej. lepra) eran consecuencia del pecado. Y por lo mismo debían ser excluidos de la comunidad.

V. 3 “para que se manifieste la obra de Dios” Esta es la demostración que Cristo va a dar ante esa tesis tradicional de los judíos.

V. 5 “Soy la luz del mundo”. Recordar prólogo del Evangelio (1, 4-5) “La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la percibieron”. Jesús viene a traer la Redención que la lleva adelante en sus obras (V.4) Pero eso no garantiza que todos reciban, acepten la luz.

V. 6 “escupió en la tierra…” recordar la primera creación: (Gn 2, 7), “hizo barro…”; “lo puso sobre sus ojos”

V.7 “El ciego fue, se lavó…” Nuevo nacimiento del ciego. Jesús le regala la vista y algo más… Le regala la fe. Dos itinerarios va a ir viviendo el ciego: uno externo (su testimonio) otro interno (su maduración de fe)

  1. PRIMERA ESCENA. ( 8- 12) Los vecinos.

V.11 “…Jesús hizo barro… me dijo… Yo fui, me lavé y vi” Es el núcleo de todo el texto. Este testimonio se repite a lo largo de todo el texto que sigue.

V. 12 “¿Dónde está? (Jesús) El ciego no lo sabe…

Los vecinos no quieren profundizar en el hecho. No hay ni asombro ni rechazo. Simplemente curiosidad… Se quedan a mitad de camino.

  1. SEGUNDA ESCENA (13- 17) Los fariseos.

V. 14 “Era sábado” Los fariseos resuelven de antemano que Jesús es pecador porque viola el sábado. No quieren ver el signo y por eso no entienden el significado más profundo de la curación

V. 17 “Es un profeta” El nuevo testimonio del ciego nos muestra ese doble itinerario que se da en él. Dio un paso más. Hay una imagen nueva que xse va dibujando en el corazón del ciego

  1. TERCERA ESCENA (18- 23) Los padres

V.20- 21 “Es nuestro hijo… nació ciego… Pregúntenle a él” El testimonio de los padres lo va dejando cada vez más solo al ciego. Pierde su apoyo porque ellos no se juegan. El miedo los hace no jugarse por su hijo. Sin embargo los ojos interiores de este hombre se van abriendo cada vez más

  1. CUARTA ESCENA (24- 34) El juicio

Dos juicios llevan adelante los fariseos: uno que se ve y que es al ciego. El otro es a Jesús.

Contra esto, el testimonio del ciego es cada vez más profundo, valiente y luminoso.

V.30 “Esto es lo asombroso que no sepan de dónde es” Los fariseo no solamente no ven, ya no escuchan. Por eso despierta rechazos, cegueras y hasta los insultos, la condenación y expulsión de la sinagoga.

  1. EPÍLOGO (35- 39) Jesús encuentra al ciego.

El ciego habiendo perdido todo: vecinos, padres y sinagoga, Jesús.

V. 35 “¿Crees…” V. 36 “¿Quién es?” V.37 “El que te está hablando” V.38 “Creo Señor, y se postró”

Ambos dialogan en una intimidad profunda. Jesús le revela su intimidad y el ciego hace una profesión de fe con sus labios y su corazón. El ciego ha culminado su itinerario de fe. Ya es otro “discípulo amado e Jesús.

  1. CONCLUSIÓN. (40-41) Jesús y los fariseos.

Los que no veían ahora ven. Y los que veían terminaron ciegos. Porque no quisieron aceptar a “la Luz del mundo”

V.41 Nos termina hablando a nosotros. Solo quien se deja untar sus ojos oscurecidos por el pecado con la luz de Cristo se convierte en su discípulo amado.

  • PROPUESTAS DE ORACIÓN

  1. ¿Cuáles son las cegueras que hoy tengo y que necesito que Jesús me sane? O dicho también con otras palabras, qué no estoy pudiendo o queriendo ver? Para salir de una fe vivida “en tinieblas” o como fariseo y pasar a ser discípulo amados de Jesús

  1. Tomar algunos de los co-protagonistas y rezar pidiéndole a Jesús nos dé la gracia de “ver” en qué aspectos de mi vida de fe, como la estoy viviendo hoy, me parezco al ciego curado, a los fariseos, a los padres

  1. ¿Qué ganó y que perdió el ciego aquel día que fue curado? ¿Qué me significa hoy esta pregunta?